El módulo tiene una ambientación tropical y de playa, con la finalidad de resultar llamativa a los niños. En el juego, se practica la escucha dicótica, ayudando a dos guacamayos a abrir cofres para obtener objetos. Los guacamayos dicen en cada ronda dos palabras diferentes que el jugador escucha, una en cada oído. Las debe identificar sin ayudas visuales y buscar los dibujos que se correspondan con ellas en la arena de la playa. Al excavar en los sitios de los dibujos, se obtienen recompensas en el caso de acierto. El juego es ajustable en número de sílabas de las palabras escuchadas, ruido de fondo, número de dibujos que aparecen en la isla etc., los ajustes realiza un terapeuta a distancia mediante una interfaz web.